Ensayo: ¿Rifa o Sorteo?, ese es el dilema

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           Nunca antes me vi en la necesidad de investigar la diferencia entre el término sorteo y rifa por entender que no era trascendental. Hasta que compartí ayer con mis amigos genealogistas en el aniversario vigésimo octavo (28) de su organización. La actividad estuvo muy buena, con la participación de dos excelentes y motivadores conferenciantes. También se proyectó el magnífico documental de Tony Croatto como ejemplo o modelo de un árbol genealógico en vivo, filme que recoge la sensibilidad de raíces y orígenes de su familia en puro movimiento y color. Por todo lo anterior los felicito. Siempre se distinguen en ofrecer actividades que además de ser educativas son divertidas y especiales.

            Como parte del aniversario, se incluyeron cuatro intermedios, tres de los cuales se dedicaron a sortear regalos entre los participantes de la actividad, entiéndase, miembros de la organización y algunos visitantes, entre los cuales me encontraba yo. Cada vez que se mencionaba la palabra “rifa”, se corregía a los presentes miembros de la sociedad que el término correcto es sorteo. Alegando que rifa es cuando media el pago en dinero para participar de la misma. Aunque no me distingo por interrumpir discusiones de las cuales no soy parte, me llamó la atención pues era incorrecta la premisa. Como escritor domino bastante el castellano y sé que son sinónimos y que no es cierto que el término rifa presuponga el pago para participar de dicha actividad. Haciendo uso de mi derecho de libre expresión, de la confianza y amistad que tengo con los miembros de la Junta de Directores y de algunos miembros que conozco en mi carácter personal, leí la definición a viva voz de apenas una oración de diez (10) palabras, a saber:

Rifa según el RAE – “Juego que consiste en sortear algo entre varias personas”.

             Por lo tanto, añadí que estaba correcto el uso de ambos términos. Creo que pequé de inocente pues las repercusiones de mi intervención no se hicieron esperar y se me instruyó en el próximo intermedio-sorteo de la manera y tono menos apropiado que mi comentario no podía ser tomado en consideración ya que no tenía ni voz ni voto por no ser miembro de la organización. Además de otros argumentos infundados y lamentables que lejos de clarificar la duda, acrecentaron mi desasosiego y perplejidad ante una descarga irreverente, injusta e innecesaria. Así que claudiqué a mi derecho en defender mi postura por respetar la solicitud de mi compañera y a todos los que estaban presentes en la actividad.

            Pero si puedo asegurar que no va a ser por sorteo que vuelva a aceptar una invitación para compartir en un ambiente que intentó lacerar a todas luces mi orgullo profesional y mi dignidad como ser humano. Algo que nunca he permitido ni permitiré. Paso la página con mucho pesar y los invito a leer con mucho cuidado  la información que aquí les comparto. Aclaro, no tienen que estar de acuerdo conmigo y que jamás hubo intención de crear controversia de un asunto tan trivial.  “La razón no grita, la razón convence”. (Luis A. Ferre) Así que les dejo a mis amigos genealogistas el resultado de mi búsqueda para clarificar mi postura sobre el asunto en cuestión.

El término sorteo es la acción y resultado de sortear una cosa u objeto. Los sorteos son actividades que se llevan a cabo en la mayoría de las culturas. Es un acto donde se exponen a las personas a participar de un juego donde tienen la oportunidad de obtener premios al azar.

El sorteo de la lotería tradicional o electrónica es uno de los sorteos más populares que se lleva a cabo en casi todos los lugares del mundo y que ofrecen a través de las compras de unos billetes previamente numerados como lo es la lotería tradicional o boletas con números aleatoriamente seleccionados vía electrónica en el caso de la lotería moderna donde se cuenta con la oportunidad de ganar sumas de dinero realmente millonarias.

También existen sorteos de formatos directos que es donde la adquisición de los números o cupones y la selección de los mismos la realizan de manera aleatoria con un bolillero (bombo) o sacando un número de un bártulo o saco.

Como es fácil observar, se promociona la lotería como un sorteo y no como una rifa a pesar de que se compra un boleto o billete. Esto se debe a que los términos sorteo y rifa son sinónimos. Esta definición está avalada por la Real Academia Española y por los diccionarios enciclopédicos universalmente reconocidos como el Larousse, Merriam-Webster, entre otros. Todos y cada uno de las fuentes confiables, válidas y actualizadas al presente definen el sorteo y la rifa de manera similar. En ninguna de las definiciones se especifica que los sorteos, rifas o concursos presuponen haber mediado la compra de boletos, cupones o billetes. El RAE define los términos como sigue:

Sorteo: Acción de sortear. Y sortear como someter a alguien o algo al resultado de los medios fortuitos o casuales que se emplean para fiar a la suerte una resolución.

Rifa: Juego que consiste en sortear algo entre varias personas.

Una rifa es una actividad que implica realizar un sorteo entre un grupo de personas. Aquel que sale sorteado, resulta ganador de la rifa y, por lo tanto, se hace acreedor del premio estipulado.

Es habitual que una rifa se realice para recopilar dinero. Estamos acostumbrados a este tipo de sorteo en las escuelas, iglesias, partidos políticos, organizaciones, empresas privadas o públicas con o sin mediar el desembolso de dinero. Sin embargo, por uso y costumbre, las personas han adjudicado erróneamente al término rifa el presuponer que haya mediado un pago para participar del sorteo.

Está tan clara la definición que por eso la agencia gubernamental en Puerto Rico que regula los sorteos y concursos DACO desde el 1987 ha aprobado cuatro (4) reglamentos sobre concurso y sorteos. Al día de hoy solamente dos (2) están vigentes. Los primeros tres (3) reglamentos aprobados se referían a concursos únicamente y el último a concursos y sorteos en uno solo. Actualmente está en vigor uno para concursos y otro para sorteos. En ninguno de los reglamentos del DACO aparece por ningún lado el término rifa, ya que utilizan el sinónimo sorteo para ambas modalidades.

Los reglamentos son los siguientes:

1. Reglamento Núm. 3509 del 7 de octubre de 1987. En esta se reglamentaba dos modalidades de concurso; (1) el ganador inmediato donde el consumidor podía ganar con solo poseer una o varias participaciones y (2) sorteos que eran la modalidad del concurso donde se depositaban participaciones en tómbolas para luego ser objeto de selección en fechas posteriores. Este aplicaba a toda persona que promoviese un concurso en el ELA de Puerto Rico y que derive del mismo un beneficio comercial

2. Reglamento Núm. 6101 del 23 de febrero de 2000. En este acentuaba en que el enfoque es la adecuada notificación a los consumidores de toda la información del concurso. Este también persiste en el formato de solo concurso en su modalidad de ganador inmediato o de sorteo. Amplía su alcance y aplicación a toda persona que promueva, efectúe, propicie o celebre un concurso con el fin, no tan solo de beneficio comercial sino el de promover empresas, instituciones, productos, artículos o servicios. Añadió como requisito el que un Notario Público tenga que certificar mediante afidávit el contenido de las reglas. Exige a todo promotor preservar récords relacionados al concurso por un período de un (1) año a partir de su conclusión. Aunque deroga el anterior, conserva mucha de la construcción estructural del original de 1987.

3. Reglamento Núm. 6754 de 23 de enero de 2004. En alcance y aplicación es idéntico al del año 2000, el cual deroga. Introduce la figura de ganador alterno. De esta forma se asegura que los participantes pudiesen ganar. Elimina la posibilidad de darle difusión, divulgación y publicidad de forma digital o electrónica. Sin embargo, permite la inclusión de correo electrónico como parte de la información de contacto. Estructura la modificación de las reglas y circunstancias para la cancelación o suspensión del concurso. La solicitud de cancelación será evaluada si procede por el Secretario del DACO. El promotor tendrá la oportunidad de que se celebre una vista para ver los méritos del caso y demostrar la justificación de la cancelación. El Secretario podrá imponer multa de hasta $10,000 por violación o incumplimiento.

4. Reglamento Núm. 7764 de 27 de Octubre de 2009. Este complementa al 6754 y separa los sorteos de los concursos. Enmienda al 6754 de todo lo referente a sorteos. El alcance es el mismo que el de su reglamentación complementaria 6754. Atiende disposiciones específicas a los sorteos como el método a utilizarse y las probabilidades de ganar. Para la celebración de concursos exige que no hay nada que comprar o pagar para participar.

Es meritorio mencionar, que en este último reglamento del DACO, exclusivamente de sorteos, expone de manera explícita y cito: “ Este reglamento aplica a toda persona que anuncie, efectúe, promocione, celebre, organice o en otro modo encomiende la celebración de sorteos para promociones a compañías, instituciones, productos, bienes, servicios o cualquier otro propósito para beneficio comercial. No aplica a actividades limitadas a competencias intelectuales, deportivas o juegos donde se exhibe algún tipo de talento, capacidad de destreza, calificación u otro atributo especial que el elemento especial que es el elemento predominante para la selección del ganador. Tampoco aplica a instituciones sin fines de lucro, asociaciones o partidos políticos”.

Finalmente, se concluye que no importa como lo desees llamar: sorteo, sorteo pagado, rifa sin costo, rifa pagada o rifa a secas, el único reglamento vigente de DACO del 2009 no aplica a las empresas sin fines de lucro. Así que el pugilato de los términos, y el tabú con el uso o abuso del término rifa no tiene relevancia alguna en materia ética o legal. La clave de la rifa, sorteo, concurso, juego de azar, está en la transparencia del proceso. Si los organizadores implementan algún mecanismo para que el ganador sea elegido adrede y no al azar, entonces la probabilidad de seleccionar a todos los participantes por igual no es la realidad. Lo demás amigos genealogistas es irrelevante.

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About edwincolonpagan

Autor del libro "Mi Peor Enemigo Soy Yo". Pintor, cuentista, planificador profesional, profesor universitario y motivador. 101% Puertorriqueño.
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